
¿Qué pasa realmente durante un tratamiento de HIFU corporal?
El HIFU (Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad, por sus siglas en inglés) es una de las tecnologías no invasivas más avanzadas para la remodelación corporal y el tensado de la piel. A diferencia de otros tratamientos que solo "vacían" la célula de grasa, el HIFU actúa a un nivel estructural profundo.
El proceso biológico del efecto del HIFU que ocurre en el cuerpo se
divide en tres fases principales:
1. Focalización y Conversión de Energía (Efecto Térmico)
Para destrucción de células adiposas, el transductor de la máquina de HIFU tiene cartuchos o un manipulo que emite ondas de sonido de alta frecuencia selectivamente programado y seleccionados a la profundidad de la capa hipodérmica. Estas ondas atraviesan la epidermis y la dermis sin causar daño superficial (no hay cortes ni quemaduras externas). La energía se concentra o "focaliza" exactamente a una profundidad del tejido subcutáneo (generalmente cartuchos de profundidades mayores a 4,5mm, siendo los más frecuentes 1.0 y 1.5 cm de profundidad).
Cuando el tratamiento no busca destruir tejido adiposo, se utilizan otros cartuchos con profundidades 1,5mm y 3mm que solo tratan dermis y dermis profunda, esta energía logra la retracción de este tejido.
Al converger en este punto focal, la energía mecánica o acústica se convierte en energía térmica, elevando la temperatura local de forma ultrarrápida a 60°C - 75°C.
2. Necrosis Coagulativa (Destrucción de Adipocitos)
Este calor extremo y localizado produce lo que en medicina se conoce como necrosis coagulativa. A diferencia de una liposucción mecánica, aquí las membranas de las células grasas (adipocitos) se rompen de forma controlada debido al estrés térmico. El adipocito muere y libera su contenido lipídico en el espacio intersticial. Es importante destacar que los tejidos circundantes, los vasos sanguíneos y los nervios permanecen intactos debido a la precisión milimétrica del disparo de ultrasonido.
3. Cascada Inflamatoria y Eliminación Natural (Fagocitosis)
Una vez que las células de grasa han sido destruidas, el sistema inmunológico del cuerpo entra en acción. Los macrófagos (células especializadas del sistema inmune encargadas de "limpiar" desechos) son atraídos a la zona tratada.
Estos macrófagos envuelven (fagocitan) los restos celulares y los lípidos liberados, transportándolos a través del sistema linfático hacia el hígado. El hígado procesa estos lípidos exactamente de la misma manera que procesaría la grasa proveniente de los alimentos. Este proceso es gradual y seguro, y los estudios han demostrado que no altera significativamente los niveles de lípidos en la sangre ni la función hepática. El cuerpo tarda entre 8 y 12 semanas en eliminar por completo esta grasa, que es cuando se ven los resultados definitivos, pero desde las primeras sesiones de HIFU ya se pueden comenzar a sentir los cambios.
4. Neocolagénesis (El Efecto Tensor)
El beneficio dual del HIFU corporal es que el calor no solo destruye la grasa, sino que también estimula los fibroblastos en la capa dérmica y en los septos fibrosos subcutáneos. Al detectar temperaturas superiores a los 42°C, los fibroblastos comienzan a sintetizar nuevo colágeno y elastina (neocolagénesis). A medida que el nuevo colágeno madura en los meses posteriores al tratamiento, se produce una retracción del tejido, lo que combate la flacidez y tensa la piel del área tratada.
Además se puede hacer un tratamiento múltiple; reductivo y reafirmante, utilizando diferentes profundidades, o se puede incluso sólo tensar en las capas de piel mas superficiales si el paciente no busca bajar grasa localizada.
Referencias Bibliográficas
-
Haykal, D., et al. (2024). Systematic Review of High-Intensity Focused Ultrasound in Skin Tightening and Body Contouring. Aesthetic Surgery Journal, 45(7). Este estudio sistemático confirma la eficacia y seguridad del HIFU como modalidad no invasiva, destacando la reducción de circunferencia corporal (2.5 a 4.5 cm en abdomen y muslos) y la mejora en la laxitud de la piel a través de la remodelación térmica del colágeno.
-
Biskanaki, F., et al. (2025). Complications and Risks of High-Intensity Focused Ultrasound (HIFU) in Esthetic Procedures: A Review. Applied Sciences (MDPI). Documenta el principio de funcionamiento de la conversión de energía acústica en térmica, causando incrementos microscópicos de temperatura (65–75 °C) para lograr el encogimiento del tejido y la destrucción celular controlada.
-
Kwon, T. R., et al. (2017). Improved methods for evaluating pre-clinical and histological effects of subcutaneous fat reduction using high-intensity focused ultrasound in a porcine model. Skin Research and Technology, 23(2), 194-201. Estudio histológico que demostró cómo la grasa subcutánea se reduce de manera efectiva, confirmando mediante trazadores de carbono la migración de los macrófagos hacia los ganglios linfáticos para la eliminación de los desechos grasos.
-
Trelles, M. A., et al. (2020). Remodelación de la grasa localizada con ultrasonidos de baja frecuencia, intensidad media y múltiple focalización. Cirugía Plástica Ibero-Latinoamericana, 46(1). Detalla cómo los ultrasonidos generan lisis del adipocito por calor, alterando la arquitectura celular y estimulando de forma simultánea un proceso reparativo que conduce a la formación de nuevo colágeno.

